login to vote

74 min ¿por Qué La Ritilina No Es Segura Para Los Adultos?

El capitán, obstinado en su empeño, no deja el puente. Este espectáculo de fuera, y la proximidad de un puerto, nos harían hoy olvidar los chismorreos del pasaje, si no fuese porque Charo, sentada en un balancín y meciéndose violenta enfrente del grupo de la borda que formamos varios, nos enseña a cada vaivén las medias rojas. El viento de la proa ayuda alguna vez a su intención y le revuela la falda y la celeste enagua a la rodilla. Ella sabe que tiene bonitos el encaje del pantalón, la pierna, el tobillo, el pie, bien calzado en el gualdo zapatito. Si no enciende esto al comandante, ¡adiós! Todo un teatro. Por lo menos anima al húsar, a Enrique, como le llamo en camarada, correspondiendo a su efusión. Me torna el brazo y me lleva a pasear a la otra banda, desierta siempre, ya por puro hábito, sin duda. -Ha hecho descubrimientos notables. El joven del violín, paisano de la pescadera, le ha contado ¡oh! que no hay tal sobrinazgo de senador del Reino. Huérfana ella de un protegido del senador, había sido la querida de éste, quien, al dejarla en cinta, la casó con Pascual, conserje de la Diputación de Salamanca. El conserje apechugó con la boda a pleno conocimiento; pero llegó a trascender al público que, habiéndole cobrado a su mujer cariño, soportó luego su «menaje a tres» con tristeza, y que muerta la recién nacida y compadecido o medroso el senador de aquella torva sumisión irritada para con él y con las gentes (porque Aurora daba además mucho que hablar, aparte de ambos), había decidido alejarlos, con este empleo de Ultramar.

16 min Ella No Se Dio Cuenta Dolorosa Anal Es

75 min Ella No Se Dio Cuenta Dolorosa Anal Es -Eso allá se iría con vender la tierra, y no es lo que me propongo -dijo el dueño-; antes la estoy desmontando, no tanto por aprovecharme de estos árboles que no valen gran cosa, cuanto por dar a la labranza el suelo mismo. -Cortados no valen nada -replicó el caballero-; vivos y hermosos como están, valen más que las pirámides de Egipto. Y así os ruego y encarezco miréis si os está mejor variar de resolución y hacer un obsequio a la madre naturaleza, la cual gusta de la sombra de sus hijos. -Toda sombra es nociva -arguyó el viejo sanguinario-. La sombra nada me da; antes me quita lo que pudiera rendir esta heredad. Hoy la pongo como la palma de la mano, la aro en seguida, siembro lechugas y coles, y desde ahora queda vuesa merced convidado a festejarlas a su regreso. -Dejaos de chanzas, que no estoy para ellas -dijo don Quijote-. Por última vez represento y pido lo ya representado y pedido, y andad por vuestras lechugas a otra parte. -Donosa representación -respondió el hombre, quien a despecho de los años había sido algo maleante, o ya la figura de don Quijote junto con sus pretensiones le movió a echar por lo ridículo-: donosa notificación. Y caso de no venir yo en ello, ¿piensa vuesa merced apercibirme con su lanza? -¡Vos lo habéis dicho! -replicó don Quijote, y arremetió con el viejo, el cual, en vía de defensa, se dejó caer patas arriba de la piedra en que estaba sentado. -Convenid -gritó el caballero, teniéndole en jaque con su lanza- en que estos árboles queden ilesos; ofreced, prometed y aun jurad no tocarles ni a un pelo de la barba.

https://datacion.xyz/1054322694.html

111 min Te Jodas La Polla Te Chupa La Polla Follando

55 min Te Jodas La Polla Te Chupa La Polla Follando ¡Apuradamente no doy dos alfileres por esas pinturucas de sobrecama! -¡Como que no sé yo hacia qué verde se te van los ojazos ahora! -replicó don Sotero con tremebundo retintín-. ¿Será bestia el hombre a quien se le pone mirra de Oriente en raso de la India junto a la nariz, y pide bodrio trasnochado en trapo de fregar? ¡Guárdate, Bastián, de volver, ni con la memoria, a ese mal paso! ¡Mira que puede haber más palos todavía! -Pero, ¿quién va, ni quién viene, ni quién anda en malos pasos? -replicó Bastián, rascándose, por el recuerdo, las ronchas de sus costillas. -Digo -continuó don Sotero, después de mirar a su sobrino con gesto feroz- que como Águeda tiene tantos atractivos, bien pudiera asaltarte a ti cualquier mal pensamiento. ¡Pues es poco respetosa la dama, para que yo me atreviera! -Hombre, ¡qué demonio!

https://hombre.fun/2893411343.html

250 mb 1 Descubrimiento Descubrimiento Función Orgasmo Orgone Orgone Vol

93 min 1 Descubrimiento Descubrimiento Función Orgasmo Orgone Orgone Vol A ver, ama, Constanza, Feíta. que traigan a las pequeñas. ¡Si viese usted qué monas están! -proseguí, como si la señora no las hubiese visto en un año. -Bien; pero ¿y el conflicto del bruto es, que quiere quemá la casa? -murmuró ella por lo bajo, antes de que entrasen las niñas. ¡Quemar! ¡Fanfarronadas. barbaridades para asustarla a usted a imponérsele! ¡Con la escoba le barre usted. y al día siguiente, a ver si hay en Marineda quien no hable de usted con el sombrero quitado! 0 A la salida de uno de los sermones cuaresmales en San Efrén, Zoe Martínez Orante, cruzando sobre el púdico seno las puntas del manto de granadina, rojo ya por el uso, le susurró a Regaladita Sanz (que iba como siempre muy atildada y peripuesta, de gabán de terciopelo negro y velo-toquilla bien prendido con agujones de azabache), la siguiente estupenda noticia: -Se va el Padre Incienso.

https://gogo.datacion.icu/1907118185.html

11 min ¿qué Requiere El Registro De Delincuentes Sexuales?

106 min ¿qué Requiere El Registro De Delincuentes Sexuales? no se daría ni por todas las lisonjas del mundo al relojero! -¡Ah, Pura, Aurora, bestias tan hermosas. qué de enormes diferencias a poco que se ahonde en vuestra aparente igualdad! Pero se acerca don Lacio, detiénese y escucha el nuevo flujo de irritaciones contra el indio, contra la francesa «llena tan insolentemente de brillantes». y su simple presencia, que ya ha bastado para amenguar la indignación en todos, menos en su saladísima condesa, que sigue entre agrios y chanzas los dicterios, acaba con los catonismos festivamente cuando se le ve tender un brazo, solemne, exclamando: -¡Basta! Se cumple la justicia. Allá, frente a esta cubierta, al indio, a la francesa, bajo el pantalón, alta la falda, amarrados de popa hacia nosotros, en pública reparación y, por orada superior, se les están dando cien azotes. ¡Pueden ir a verlo! Una carcajada y un cosquilloso chillar de las señoras echa estruendosamente a rodar las frágiles severidades. Y yo río también, pensando si no vale más tomar a risa el mundo. a lo condesa. a lo don Lacio. ¿Me quieres?

https://de.datacion.top/199869670.html

400 mb ¿dónde Puedo Comprar Juguetes Sexuales En Nueva York?

800 mb ¿dónde Puedo Comprar Juguetes Sexuales En Nueva York? Poco después, Pepe Rey salió del comedor para ir a su cuarto. En la galería hallose frente a frente con su troyano antagonista, y no pudo reprimir la risa al ver la torva seriedad del ofendido cortejo. -Una palabra -dijo este, plantándose descaradamente ante el ingeniero-. ¿Usted sabe quién soy yo? Diciendo esto puso la pesada mano en el hombro del joven con tan insolente franqueza, que este no pudo menos de rechazarle enérgicamente. -No es preciso aplastar para eso. El valentón, ligeramente desconcertado, se repuso al instante y mirando a Rey con audacia provocativa, repitió su estribillo. -¿Sabe Vd. quién soy yo? -Sí; ya sé que es Vd. un animal. Apartole bruscamente hacia un lado y entró en su cuarto. Según el estado del cerebro de nuestro desgraciado amigo en aquel instante, sus acciones debían sintetizarse en el siguiente brevísimo y definitivo plan: romperle la cabeza a Caballuco sin pérdida de tiempo, despedirse enseguida de su tía con razones severas aunque corteses que le llegaran al alma, dar un frío adiós al canónigo y un abrazo al inofensivo D.

https://top.datacion.xyz/2876461399.html

94 min Adormecimiento De Los Dedos Y Pulgares

119 min Adormecimiento De Los Dedos Y Pulgares En la Mayordomía de Palacio agolpábase el gentío aristocrático y oficial, cubriendo de firmas tal número de pliegos que pronto se formaron montes de papel en las anchas mesas. El pueblo soberano, que no firmaba porque no sabía o no le dejaban, hizo pública demostración de su afecto a la Reina ocupando silencioso y triste la Plaza de Oriente y sus avenidas. Casiana, Segis y yo recorríamos los grupos de aquella plebe consternada y ansiosa que, clavando sus ojos en los balcones de Palacio, firmaba según su peculiar modo de escritura. Las impresiones que recogimos aquí y allá pueden ser sintetizadas en esta forma: Merceditas era la cándida paloma que trajo a España el ramo de oliva. Mientras ella calentó el nido huyeron espantadas las víboras de la trágica escandalera dinástica en el siglo XIX. El día 23 llegaron de París los Duques de Montpensier, llamados por un angustioso telegrama del Rey Alfonso. Ante la hija herida de muerte disimularon su consternación, y a espaldas de Mercedes pidieron que fuese llamado a consulta el célebre médico republicano Federico Rubio. El 24 arreció la gravedad de la enferma con síntomas y caracteres que inducían a la desesperación; se creyó que la Reina terminaría su vida en el aniversario de su natalicio: el día de San Juan Bautista cumplía Mercedes de Orleáns diez y ocho años. Contra este horrible sarcasmo del Destino protestaron la familia de la moribunda, el mundo palatino, las clases altas y bajas de Madrid y el pueblo entero de España, elevando al cielo todas las formas de plegaria, desde las más solemnes a las más humildes. Hiciéronse rogativas en innúmeros templos, catedrales, parroquias, conventos, santuarios y ermitas; enronquecieron frailes, monjas, capellanes y canónigos de tanto pedir a Dios la vida de la joven Reina; y hasta las pobrecitas presas de la Cárcel de Mujeres reunieron, cuarto a cuarto, suma bastante para mandar decir una misa rezada con el mismo piadoso objeto. En la noche del 24 al 25 se inició ligera remisión en la enfermedad. Las salas próximas a la regia alcoba parecían un campamento; aquí y allá, recostados en los lujosos divanes, daban descanso a sus fatigados huesos Montpensier, la Princesa de Asturias, los Cardenales Moreno y Benavides, y los palatinos de servicio. Las personas que no se movían a ninguna hora de junto al lecho de Mercedes eran don Alfonso, la Marquesa de Santa Cruz y la Infanta Luisa Fernanda.

https://hot.datacion.top/1508783003.html